Hola... hola... ¿Hay alguien acá? No, bueno... ya sé, es porque he pasado más tiempo del necesario sin escribir, ni que fuera obligación. Pero, en fin, estoy de vuelta.
Me pregunto cuántos lectores se fueron por no poder dar la jeta. O por lo menos, se pusieron a leer los post viejos a modo de "remake", para no aburrirse.
Mi esfuerzo por escribir cosas acá va a mejorar, por eso me dí cuenta de una vez por todas que acá no es para escribir con cierta pose, sino para expresar lo que uno siente, vive y piensa. En el momento. Y me voy a descargar, tengo mucha cosa adentro que acumulo y acumulo.
En estos días, la estoy pasando al divino pedo, me la paso güeveando en internet y entré a un juego social en internet para saber a qué era la cosa y me hice adicto (como pasa con cualquier otra cosa en que capaz me vuelva adicto).
Está bueno, pero es largo de explicar así que ese jueguecito lo cuento en el post del sábado, supuestamente iba a volver en esa fecha, pero bueno, soy un tipo que no siempre cumple con su palabra, pero la cumplo tarde al menos o muy temprano.
Tengo insomnio. Sí, ya sé, no es un mal feo como mal de chagas o un fuerte resfrío común que hacen pasar por la gripe del pollo, del chancho o cualquier otra especie que se menciona como víctima de todo mal. Gente, la gripe H1N1 no es más que la gripe común. Recuerden que los remedios son re caros y las drogas muy baratas: entonces es un negocio enorme. Así que si tienen gripe, sentido común mediante, vayan a la cama, tomen un buen té con bastante miel, duchas calientes, sopitas y den razones al jefe porqué van a faltar y si no les cree, manden a alguien que le lleve al jefe un documento autenticado y firmado por escribano, aunque sea una servilleta del café. Con esto, en pocos días están frescos como lechuga. Doy fe. Y sin gastar en remedios.
En lo laboral, estoy out, desempleado, fuera del sistema. Sin embargo, en todo el 2009 no laboral me la paso bárbaro... por lo menos que tengo mi propio monoambiente que en realidad es un quincho con todo lo necesario para sobrevivir una invasión de cucarachas, y se ubica en el terreno familiar dicho bulín.
Hace poco, para poder aprovechar la promo de garbarino de 30 cuotas, me compré una cocina nueva, en reemplazo de la otra que era re pésima y se fundió muy rápido como vino, hace como un año. Un año con la cocina hecha mierda pero que andaba, andaba. La limpiaba y todo pero no estaba bien. En fin, cosas que pasan.
De todos modos, ahora sí que la cocina es buena marca y no se va a estropear. Y me haré una rica provoletita microscópica para estrenarla.
Muchas veces pienso en conseguir un laburo, pero en el diario no encuentro algo interesante. Pensé en ser telemarketer pero después de leer a Onírica, y reconocer que soy sordo para escuchar el celular, no me va. Pero me da envidia un poco el laburo de telemarketer, porque uno tiene el privilegio de romper mucho las pelotas a cualquier hora a toda la ciudad. Y legalmente.
En todo este tiempo, me la pasé sufriendo insomnio por culpa del juego social. Bueno, se llama eRepublik. Es un simulador de sociedad mundial, con países, regiones, gobiernos, bancos, y todo lo demás como en la realidad salvo que parece que sólo lo juega la gente buena y noble que no da la cara cuando el país real se incendia y lo siguen manejando los vivos de siempre.
El juego está bueno, un poco complicado de contar en un saque, pero lo más buenísimo de todo es que el 80 % del juego se hace en un foro nacional, donde todos los argentos con argentos participantes, discuten, hablan, comparten, lloran y qué otra pavada más pero pavada buenísima. Y lo que me da bronca, mucha bronca, es que tanta buena onda no la expresemos en la calle, en los barrios y en la comunidad en general, gracias a los medios de comunicación masivos que nos obligaron en cierta manera, a desconfiar demasiado del otro por la inseguridad, que a veces, es inexistente. Pero la viví en carne propia, ya saben aquéllos viejos lectores antes de mi desaparición forzada de este sitio web.
Pero digo que es muy triste que toda la buena onda pase por internet y no en la calle. La gente debería ser menos cerrada, más sincera y con más sonrisa en la cara, más buena onda. Y no tener miedo. Si tenés miedo, te va a pasar las cosas malas como que un negro de mierda te robe. Pero no podés saber cuándo, dónde y cómo, así que esa posibilidad, escapa de tu control. Así que, nada mejor forma de vivir es con una buena cara, feliz, que te den por los tres carajos si mañana en el 2012 nos vamos a morir todos.
En post sucesivos, sigo con mi regreso, mi "incericidio" como bien bautizó Onírica a esta catarsis.
Si los aburrí, asusté, perdón pero es la hora de sacarme la careta y ser más yo mismo. Aunque sea por medio de internet.
Nos vemos, queridos!
Octavio.